La verdad es que ha sido una de esas reformas polémicas, en el que efectivamente existían por parte de vecinos, políticos, y mundanos bastante temor de su resultado final. Ampliar un Museo como el del Prado, que está encapusulado en una zona tan delicada, sin mucho espacio para crecer y con el problema fundamental de que ésta ampliación debía no romper con lo que ya estaba, pero a su vez, intentado crear nuevos espacios funcionales adecuados a los nuevos tiempos.
Moneo fue el elegido, y aunque tenga esa dichosa manía de hacer que se le critique por sus fachadas, realmente lo increible es lo que hay detrás de ella. Él sábado pasado decidimos ir a descubrir lo que ocultan estos años de espera. Se entra por un acceso creado bajo el parterre que existe entre el famoso “cubo” y el edificio cásico, detrás de la Puerta de Goya.
Lo primero que impresiona es el gran espacio de recepción, un gran hall con un bonito acabado en el techo de bronce:


El hall tiene una cortina de cristal que da un patio en el que el edificio se distancia del Museo Original, lo suficiente para poder contemplar el ábside original de Villanueva. Este ábside es parte de lo que originalmente construyó Villanueva y es donde , en su segunda planta, están presidiendo el corazón del Museo, las Meninas.

En la primera planta , y durante años estuve un Salón de Actos, que por fin se ha desmantelado y se va a transformar en la recepción natural del edificio, ya que la entrada al Museo la van reestablecer por la Puerta del Rey que daría diractamente a esta sala, denominada de Las Musas, ya que en ella se podrán contemplar esculturas romanas originales; de Villa Adriana en Tívoli; traídas a España por Felipe IV.

( En la esquina inferior izquierda, el nuevo español… JuanFra )
Como podéis ver, la sala es muy luminosa, de piedra de Colmenar de Oreja, y las parades de estampado rojo pompeyano, y techo en raspa de pez:

Y las enormes puertas de Bronce que permiten la entrada a la sala:

Tras visitar la futura entrada del museo, nos dirigimos de nuevo al hall para mediante el paso subterráneo acceder al famoso “cubo”, denominación bastante injusta de las progresistas asociaciones de vecinos del barrio….
El nuevo edificio es efectivamente de planta cuadrada, y está en el solar en el que antiguamente estaban los restos del calustro de los Jerónimos. El acuerdo con la “Santa Madre Iglesia”, fue el de ocupar ese solar, que está a las espaldas del edificio de Villanueva, con el compromiso de restaurar el Claustro, e integrarlo en el museo. Como veremos más adelante en este post eso se ha hecho con creces!
El edificio tiene tres plantas visitables, que van a ser usadas para exposiciones temporales y la tercera con el Claustro y los tan necesarios talleres de los equipos técnicos de pintura y escultura del Museo. A parte bajo los piés del visitante está el nuevo depósito de la ingente colección que se almacena en la pinacoteca madrileña. Ahora parace ser que organizada correctamente, con todos los medios para ello. Para conseguir esto, han tenido que llegar a una cota muy profunda, ya que la construcción para tener un perfil mucho menos impactante de lo que Moneo había planteado se ha hecho hacia dentro, es decir que bastante sótanos, y salas casi bajo tierra.
Este planteamiento tenía un gran problema, la iluminación de las salas inferiores. Para ello el gran Moneo, plantea la solución de una gran linterna que atraviesa las tres plantas canalizando la luz de una forma genial. Esta foto está sacada desde la planta visitable más profunda, a 12 metros del inicio de la linterna allá por el claustro superior:

Si subimos a la siguente planta de las enormes salas de exposiciones temporales, podemos ver la implementación de esta estupenda solución:

Un detalle de la pared de cristal:

Encima nuestra la boca de la linterna en la sala del claustro:

Ahora iremos con el claustro, pero quería enseñaros la boca de la linterna en esta luminosa sala. Es como un “embudo” de luz que ilumina las profundidades del edificio.

Como se puede ver, los cristales de la linterna iluminan pero a la vez reflejan para conseguir que parte de la energía lumínica baja una planta más hacia abajo:

No he dicho nada de las grandes salas que ilumina esta linterna. Son realmente grandes preparadas para grandes formatos, con una gran modularidad y todo tipo de adelantos tecnológicos, que permiten iluminarla , decorarla ( las parades son de pladur desmontable y se pueden pintar y cambiar por otras paredes nuevas ) , o segmentarla, como se quiera. Realmente versátiles, con un bonito suelo de madera. Creo que ven a ayudar a poder montar exposiciones temporales sin molestar a la colección permante del Prado
Sobre estas dos plantas, tenemos los talleres de escultura y pintura, y al afamado Claustro. Los talleres no visitables están en un lugar realmente privilegiado, con luz no directa del techo con tragaluces enormes. Parace ser que estos talleres eran más necesarios que incluso la sala de exposiciones temporales!
El claustro, realmente una de las obras más antiguas de Madrid, del siglo XVI, abandonado durante siglos y maltratada por las desamortizaciones, se amontonaba, antes de la reforma, llenándose de hierbajos y de intentos infructuosos de darle un esplendor digno de un edificio de la categoría de una de las iglesias preferidas de la corte. Cuando se plantearon retaurarlo, se dieron cuenta que estaba en unas condiciones deplorables, y se tuvo que desmontar y restaurar en el Instituto de Patrimonio de Alcalá de Henares, donde se “curó” la piedra de sus multiples males. Tras eso se decidió montar una gran sala en la última planta del edificio como sala de lectura del museo, pero Moneo, descubrió que esta sala podría tener un uso mucho más simbólico que una mera biblioteca, dándole un uso de sala de escultura renacentista, de los fondos del Prado, pero además de eso, se convertiría en el nuevo corazón del museo del Prado.
En las fotografías que os pongo a continuación se muestra el estupendo trabajo que se ha hecho con esta construcción. Lo que inicialmente iba a ser un medio para ampliar el Prado, se transformó también en un fin en si mismo, ofreciendo al visitante una experiencia única, donde lo que se expone además de la escultura renacentista, es el propio Claustro renovado, limpio, e incluso elevado del suelo, que deja pasar la luz del cielo de Madrid, y que llena la sala y la linterna que alberga.

Saludos a tio Doug … en la esquina inferior izquierda!

Con alguna piedra de granito de la misma cantera con la que se construyó originalmente repuestas… ya que el mal de la piedra se las cargó…. pero la mayoría recuperadas para esta sala. Se puede ver que el claustro “flota” sobre un fonde hormigón naranja en el fondo. Es el forma de mostrar el claustro como otra obra más.

Los ventanales superiores derechos son los del taller de escultura del Prado.

Al estar colocado de forma tal que las primeras ventanas están a uan altura superior a la de vista, la percepción que se tiene de los ventanales llenos de luz, es onírica… No hay referencias de la propia ciudad. Estás rodeado de una sala llena de ventanas que te oferecen una vista increible del cielo. Es exactamente al reves que un claustro clásico. El visitante en la mitad del claustro que es donde estaría la luz, y la luz donde estarían los pasillos que rodean al patio del claustro. La luz entra de dentro a fuera… es realmente un efecto curioso. Creo que solo por esta sala merece la pena visitar la ampliación. En esta sala dos grandes estatuas de Felipe II y Carlos I , van a cubrir un lateral. Realmente el visitante se van a sentir algo especial al entrar a esta sala.

Tras estar sentado un buen rato en todas las salas y el claustro, decidimos salir por la “logia” que Moneo , ha ofrecido hacer a su amiga Cristina Iglesias, escultora vasca, para que ofrezca al visitante la oportunidad de visualizar una joya, que sin ser funcional, ya que se sale y entra por el pasillo subterráneo. Es un regalo a cualquiera que vaya por la calle en la que se integra el museo, o el que visita el museo por dentro.
La puerta es de de 6 hojas, con apertura hidraulica, que permiten el movimiento de no se cuantas toneladas. De textura orgánica es una contraposición a la sobriedad de las fachadas de Moneo.



Creo que merece la pena tocar la textura de la puerta. Es realmente increible.
Esta puerta ofrece salida a los jardines que están encima del corredor subterráneo que une ambos edificios, y también todo el hall de entrada. La solución que han ofrecido a esta superficie en forma de cuña, es de de ajardinarla con Boj, formando jardineras al estilo neoclásico, cuyo eje de convergencia es el ábside del edificio Villanueva, a la misma altura donde están las Meninas de Velázquez.

Existe un efecto de prolongación visual de los árboles del Jardín Botánico, cercano al Museo. Para acabar, tengo que resaltar que el suelo de todo este jardín para minimzar la carga sobre todo lo que hay debajo, es de un bonito Basalto, que ofrece al viandante una extraña sensación al pasear entre los Bojs:

Bueno espero que os haya gustado y os animo a visitarlo antes de su puesta en funcionamiento en Octubre 2007.
Pues ya iba siendo hora de que se ampliase el museo, y aun quedan por terminar el antiguo salon de reinos (sede del museo del ejercito) que va a ser todo un boom y el cason del buen retiro (antiguo salon de baile del palacio antiguo). La verdad que ha sido todo un acierto y aunque he de confesar que la apariencia externa no me gusta para nada, el interior es todo lo contrario. He tenido la oportunidad de visitarlo a puerta cerrada por ser amigo del museo, y con la escuela entramos por todos los talleres de restauracion y almacenes, que iban haciendo falta, de hecho la ampliación se pensó por la falta de espacios. En fin, ya estamos a la altura del Louvre, el British o el Metropolitan… bueno, creo qeu ha sido muy acertada. besos y cuidate
Pues si ya era hora que lo ampliaran aunque yo no he visto todavia la otra parte despues de llevar aqui cuatro años. Me he adelantado y he empezado por la parte nueva y la verdad que impresionante por dentro. Prometo visitarlo un finde de estos y si es con la misma compañía con la que vi la parte nueva mejor que mejor. Besos.
Como no he visto la obra, ni el edificio, este comentario va sobre la noticia publicada en el bloj. Por lo que he visto, Paco, Moneo está que se sale más todavía si cabe. Es impresionante la manera de aprender que tiene este hombre, incluso de sí mismo, que no es nada fácil. Me encanta el tratamiento que ha hecho de la superficie del techo, tal como la has fotografiado y me gusta mucho la idea de las linternas de luz. En general me ha gustado mucho, pero he echado algo en falta: planos. Si pudieras ilustrar eso con planos lo habías bordado. Cuando los introduzcas, haré otro comentario, que se que te gustan. Un abrazaco
Bueno recojo el guante…. no te preocupes que los tendrás colgados pronto…jejeje
Pues la verdad es que las cortinas de cristal le dan muchísima luminosidad. Y por lo leído parece que necesitaba ya una reforma.
Las cortinas son un verdadero invento ya que administra la luz a la vez que esta profundiza en el subsuelo. Necesiataba una ampliación más que una reforma.
Ahora pueden sacar muchas más obras de este maravilloso museo
Hola,
estoy interesada en la foto de la puerta del Prado.
Quisiera saber si la tendrías disponible en alta resolución para su posible compra y publicación.
Gracias
ana